Sé que estás conmigo allá donde estés

No hace ni un día que te has ido, 
Y ya a la vida no le encuentro sentido. 

Pues eras nuestro pilar, 
La luz que nos hacía brillar. 

Madre humilde y protectora, 
Siempre de nosotros cuidadora. 

Luchando por sacar a tus 2 hijos adelante, 
A tu paso dejando todo brillante. 

Y es que tú ya eras un diamante, 
Al lado de tu marido hasta su último instante. 

Por mi parte, te debo la vida, 
Ya que me acogiste cuando no se veía salida. 

Por eso eres mi yaya, mi madre y amiga, 
No has dejado ni que me dañase una hormiga. 

Quizás no me pariste, 
Pero sabes que la vida me diste. 

Con amor me criaste, 
Adelante me sacaste,

Para que fuera una más luchaste, 
Y hasta el final me mimaste. 

Aun no me creo que te has ido, 
Porque ni un segundo de ti me olvido, 

En cada rincón y con cada acción, 
Te recuerdo con emoción. 

Y aunque sé que sigues a mi lado, 
Siento que parte de mi contigo te has llevado, 

Pues haya donde estés, nos seguirás cuidando. 
Sólo deseo que con el yayo te encuentres 

Y con todos nuestros seres queridos te reencuentres. 
Mientras nosotras tenemos que aprender a no verte, 

Pero jamás nos resignaremos a perderte. 
Por ello, es que no hace ni un día que te has ido, 

Y ya desearía volver a estar contigo. 
Te queremos y el bien para siempre te desearemos. 

Aquí o allá, 
Para siempre mi yaya-mami serás.


No hay comentarios:

Publicar un comentario