Mostrando entradas con la etiqueta A ti Yayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A ti Yayo. Mostrar todas las entradas

Felices 102 años allá donde estés

 Sólo 9 años a tu lado

Y de ti aun no me he olvidado,

31 años de tu partida,

Pero tu presencia no se me olvida.

Ahora empiezo a poder pasar

Por aquellos lugares que íbamos a pasear.

Aunque aun me cuesta poder estar

En aquella cancha en que solíamos jugar.

Quizás nadie entenderá que,

En tan poco tiempo,

Tanto a una persona te puedas arraigar.

Pero eras mi abuelo, padre y amigo,

Todo el día pasabas conmigo.

Los años más felices fueron contigo,

Por eso de ti jamás me olvido.

Felices 102 años allá donde estés.



Hoy te escribo a ti yayo-papi

Hoy es un día especial,
Haría 100 años un ángel en mí, esencial,
Que durante 9 años me hizo brillar
Y conocer lo que es la verdadera felicidad.
Si, hoy estas líneas van para ti,
A mi yayo-papi, 
El que noche y día estaba conmigo,
Sabias como hacerme reír dándome abrigo.
Me enseñabas jugando
Y me corregías conversando.
Por eso estas líneas van para ti,
Porque algo te llevaste de mí,
Cuando tuviste que partir,
Aunque sé que aun sigues junto a mí.
Pues sólo tenía 9 años,
Pero aún me hace daño
El pensar y recordar
Aquella noche que me dijiste: “tengo que volar”,
Sin tan siquiera vernos ni hablar.
Pero en el ambiente pude notar,
Que no iba a regresar,
El yayo- papi,
Aquel que luchó por mí.
Quizás por eso en el silencio caí
Y durante 2 años tu nombre no pude decir.
Hoy, por fin, estas frases son para ti,
Aunque confieso que aún me cuesta exteriorizar
Que, sin ti, 
No he vuelto a ser feliz,
Sólo a disfrutar de pequeñas virutas de realidad.
Y hoy te escribo a ti,
De nuevo, sin mis lágrimas poderme cubrir.
Porque desde que la yaya- mami también junto a ti voló,
Mi alma en canal se abrió.
Y desde entonces, mi silencio, el lagrima se convirtió.
Por eso hoy te puedo escribir a ti,
Esperando que estés orgulloso de mi.
Porque tu me enseñaste a luchar
Para encestar en cada oportunidad.
Tú me enseñaste a pensar,
Como cada partida de domino podría ganar.
Pero también me inculcabas,
Que una derrota es un aprendizaje,
Que nunca se acaba
Y siempre se lleva en el equipaje.
Pues de ti,
En tan poco tiempo tanto aprendí,
Que hoy no podía dejarte de escribir,
Para felicitarte y decirte
Que te sigo sintiendo junto a mí,
Que siento que me guías,
Aunque a veces me equivoque de vías,
En este breve pero intenso viaje,
Donde sé que la yaya y tu seguís mi bagaje.
Hoy sólo te escribí a ti,
Para sentirte aún más cerca de mí.
Muchas felicidades yayo-papi.


A mis dos estrellas del cielo

A mis dos estrellas del cielo,
Que sois mis padres-abuelos.
Ni un día de vosotros me olvido,
Ahora vuestros nombres cobran sentido:
Salvador y Amparo,
Quiénes me salvaron
Y me ampararon.
No me hicisteis,
Pero la vida me distéis.
Vuestras fuerzas unisteis
Y como una hija me quisisteis.
Hoy 29 años hace que te fuiste, yayo
Y, con 9 años, fue como si me partiera un rayo.
En el silencio me cobijé,
En 2 años no te nombré.
Ahora confieso que no podía,
Pues eras mi noche y mi día.
Mis mejores años de felicidad fueron contigo,
Dado que hacías de padre y amigo.
La yaya y la tía me ayudaron a llevarlo,
Pero jamás a olvidarlo.
El destino quiso que tú, yaya, cogieras el timón
y. junto con la tía, me sacases adelante con ilusión.
Te convertiste en mi guía y mi bastón,
Me enseñaste a tener valor.
Que el: “no puedo “, no existe,
Siempre que se persiste.
Y es que así eras tú.
Mi yaya-mami.
Tus 24 horas eran para mí,
Y pobre de mí,
Que me separara de ti.
Pero 27 años después,
La vida me dio otro revés,
El mismo día, pero diferente mes,
Perdí a mi otra mitad esta vez.
Ya hace 20 meses,
Pero parece que fue ayer a veces.
Os fuisteis distantes en el tiempo.
Pero tengo la certeza de que os llevo dentro.
Pues eráis mi alma y mi vida.
Sin vosotros resulta difícil encontrar salida.
Sé que ya no volverán
Aquellos años de felicidad.
Pero tengo que seguir luchando por avanzar
Y a la tia-mami ayudar,
Hasta que los 4 nos volvamos a encontrar.
Pero, mientras, necesitamos vuestra luz que nos guie
Y que el camino adecuado ilumine,
En esta senda oscuridad,
Que vivimos en la actualidad.
Porque sé que, allá donde estéis,
A las 2 nos guiaréis
Y, como siempre, nos cuidaréis.
Gracias por ser mis padres-abuelos,
Para mí, los mejores del mundo entero.
LAS DOS ESTRELLAS — Parroquia nuestra señora de la visitación