Centro piloto
(Escrito en 1999)1999: Hace trece años que entré en el Centro Piloto, era febrero o marzo de 1986. Empecé yendo al PARVULARIO por la tarde, de 2´30 a 5´00 h. me llevaba mi padre y por la tarde me traía el Sr. Juaquin.
Me acuerdo que cuando llegaba a las dos y medía, teníamos que hacer la siesta y yo me ponía al lado de Elena porque no me gustaba dormir a esa hora, pero lo que menos me gustaba era jugar a la gallinita ciega, tenía miedo de taparme los ojos, tampoco me gustaba ir al lavabo; hombre, también habían cosas que me gustaban como por ejemplo: subir por la rampa con la cuerda aunque nunca lo lograba ya que siempre me caía, pero era muy divertido. A parte de todo esto, dicen que era “muy buena”, porque cuando me pegaban nunca me devolvía. Pero lo mejor del parvulario era que nos daban merendar y jugábamos. En los ratos libres estaban con nosotros Joana e Isabel que eran las auxiliares y también eran las que nos llevaban al lavabo.
Las señoritas que teníamos eran: de fisio a Elena que es muy buena, de T.O tenía a Loles aunque iba muy poco con ella y mi profesora se llamaba Mº José, habían más pero no acabaría nunca. Me lo pasé muy bien.
Cuando se acabo ese curso pasé al GRUPO A, donde ya fui todo el día, por la mañana me llevaba Manolo y por la tarde me traía el sr. Juaquin
En el grupo A. conocí a Sandra, a David L., a Miriam, a Jordi A., etc. Me hice muy amiga de Sandra y de David, que eran (novios) aunque se peleaban cada dos o tres días, pero después volvían.
Tenía cuatro señoritas que era las siguientes: de fisio tenía a Rosa, de logopedia a Sandra M., de T.O a Beti y de profesora a Luisa. Y cuando ellas se izan de reunión venían a estar con nosotros Isabel o Joana.
También me acuerdo cuando Rosa nos ponía a Sandra, a David L. y a mi en la pared de píe, con los aparatos largos; pero a mi lo que más me gustaba era jugar a fútbol con David L. y Jordi A. en fisio, en el tiempo libre.
Luisa nos enseñaba canciones y con Beti hacía trabajos manuales.
Allí supe ya el mal genio que tenía Sandra, pero yo la aguantaba y la aguantaré siempre porque es una de mis mejores amigas.
Estuve un año nada más, pero tengo muchos recuerdos.
Luego pasé al GRUPO B donde estuve dos años.
En el grupo B conocí a la sería mi mejor amiga Marta Rivero. Allí también conocí a Vanessa Fl., a German, a Josep y a muchos más.
El primer año de señoritas tenía a Dolors M. de fisio, de logopeda a Merce, de profesora a Montse y de T.O. a Luis, que por cierto, nos llevaba muy rectos, ya que nos hacía lavarnos las manos y los dientes cada día, pero también nos lo pasábamos muy bien con él. A veces nos quedábamos toda la tarde en el patio, en la arena haciendo marranadas con el barro.
Con Montse trabajábamos mucho y allí empecé a leer más, con los cuentos de Pepa, había por lo menos quince tomos o más.
Por la tarde Vanessa Fl., German, Marta y yo a la hora del patio nos íbamos a jugar al ordenador o seguíamos al Luis por el patio.
El otro año conocí a Merche que se puso de T.O y Luis se fue. También pasaron de grupo Vanessa Fr., German y Josep, entonces vino J. Francisco. Nos lo pasábamos muy bien poniéndole trampas al gato.
Luego pasé al GRUPO D1
En el grupo D1 estuve dos años. De profesora tenía a Ángeles, que es directora del colegio, de logopeda a Teresa, de fisio a Luisa y de T.O tuve a 3 que se llaman Teresa, Consuelo y Montse Ropero.
Allí el primer año estuve otra vez con Sandra y con David L. y también conocí a más amigos.
El segundo año pasaron Marta y Juan francisco. Aquel año Marta, Juan F. y yo hicimos el primer examen, lo hicimos con Ángeles y cuando acabábamos jugábamos al domino.
Recuerdo, que los tres nos poníamos en la clase de Teresa, haciendo carate. Nos lo pasábamos muy bien.
Tuve tantas aventuras que no acabaría nunca!
Al GRUPO C2 estuve tres años, esta vez lo explicaré poco a poco.
El primer año tenía señoritas a Lourdes como profesora, a Joana Costa de fisio, a Conce de terapeuta, a isabel de logopeda y a Merche de monitora. Allí conocí a más amigos y compañeros como por ejemplo: a Sergio F, a Sergio M. a Pau, a Germinal, a Anonio, etc. pero también me encontré con ya amigos: Sandra, David L., Josep y además yo pasé con Marta.
En el tema de las señoritas; Lourdes era muy buena maestra y muy simpática. Joana también era muy simpática y aunque al principio no congeniábamos, al final fuimos haciendo amistad. Con Conce fue diferente porque le cogí mucho aprecio y cariño, ella siempre me ayudó en todo, además siempre me preguntaba por mi familía. Isabel, la logopeda era muy buena con migo; ese año me lo pasé muy bien.
El segundo año, a Conce la pusieron de profesora en el D2 y en su lugar vino Silvia A., se fueron Pau y Antonio y vinieron J. Francisco y Jordi A.
A mitad de curso se fue Isabel la logopeda y, vino Anna Casas, pero ella no era logopeda y nos hacía cosas pedagógicas. Ese año también me lo pasé muy bien como siempre.
El tercer año pasaron de grupo Sergio F, Sergio M y Germina, y vinieron Ariana, Cristian G. y Cristian M. también cambiaron de grupo a Anna C. y vino Pilar de logopeda.
Fueron tres años muy buenos para mí. Luego pasé al GRUPO E1.En este grupo pasé cuatro años. En él he tenido de señoritas a Marta V., a Montse, a Silvía, a Anna, a Angeles y a Norma.
Los compañeros eran casi los mismos de siempre: Sergio M. Pau, Anonio, Carla, Marta, Sandra, Josep y David L. nos lo pasamos muy bien. El segundo año se fueron Sergio M. Pau, y vinieron Isabel R. y Jordi A. el tercer año se fueron: Anonio, Carla y entonces vinieron Ariana y David C. hasta aquel momento me lo pasaba muy bien pero el año 98 se fueron: Sandra, Josep y David L. que son los que siempre he ido con ellos y me dio mucha pena.
Lo más divertido de este grupo era ir de colonias aunque cada año eran más cortas.
También les quiero dar las gracias a las señoritas por apoyarme con lo del esplai y se lo agradezco.
Me acuerdo de muchas anécdotas con este grupo como por ejemplo: en las colonias del 97 encerré a Montse, a Silvia y a Sandra en el bongalof y en el año 98 lleve globos de agua para la piscina, fue muy divertido. También me acuerdo del cumpleaños de Silvia, le pusimos sal en su botella de agua.
El cuarto año pasaron al grupo: Cristina, JordiV y Raquel.
Ahora que ya me he ido, echo de menos todas estas travesuras. Eso sí, las señoritas se han quitado otro peso de encima porque ya llevo catorce años, pero siempre será como mi segunda casa.
MI PASO POR EL CENTRO PONT DEL DRAGÓ
(Escrito en 2002)En 1999 finalizó mi etapa en el Centro Piloto Arcangel Sant Gabriel. Lo cual me produjo mucha pena.
En Septiembre de ese mismo año, comenzaba mi paso por el centro de formación profesional Pont Del Dragó. Cuatro años que se reducirían a dos, a causa de expectativas en el ámbito estudiantil ordinario.
A este centro llegué teniendo en mente una intención personal predeterminada que al final no pude mantenerla, la cual era no tener preferencias entre los profesionales del centro. Ya que en el anterior colegio lo había pasado mal por ese hecho.
¡Pero vamos a leer mi paso por el Pont del Dragó!!!
Septiembre 1999, mi primera impresión:
Antes de comenzar el curso hicimos una reunión de presentación, en que nos presentaron a los tutores, profesionales y compañeros. Yo estaba neviosisima, ¡había conseguido mi objetivo!!! ¡entrar al Pont Del Dragó!!!!!!!
Durante dos cursos tuve de tutores a Angel y a Carmen. Muy simpáticos y a la vez muy diferentes a los profesionales del Centro Piloto. Noté un gran cambio.
15 de Septiembre, primer día de clase:
No pude ir por problemas de transporte. Anda que empecé bien.
Día 16, mi primer día de colé.
Hacemos la presentación de compañeros que en principio somos 10: Marta B., Gemma, Dani, Jordi, Manel, Ricardo, David C., uno que sólo estuvo semanas, yo y....¡Anda, si falta uno! Como no, Joshua; vino 4 días más tarde. Es que se dormía, pobrecito...
Bueno, ese primer día, Angel nos explicó las normas y con Carmen hicimos una ruta turística para conocer las instalaciones. Durante la ruta conocí a uno de los psicólogos que aún no había visto, Josep Solà. La primera impresión que tuve fue: de un hombre educado pero muy serio; me impactó, ya que todos los demás parecían alegres y dicharacheros.
Las instalaciones eran un poco viejas, no como ahora.
Aquí comienza nuestro primer curso.
Un curso que se basó en aprender conocimientos básicos y fusionarnos como grupo, Esta última fue más difícil ya que éramos muy diferentes. En mi grupo había de todo: espina bifida, traumatismos, diabetes, parálisis cerebral, etc. Es por ello que chocábamos tanto. Encima les costaba entenderme, puesto que era la única del grupo que le costaba hablar.
Fue un curso intenso, pero al final con la llegada de Raúl nos compenetramos.
Por mi parte, ese año le comenté a Angel que quería hacer el graduado escolar, Él me aconsejó que hablara con Josep Solà. Yo vergonzosa, le insinué si se lo podía decir a Ana Betlloch, ya que la conocía desde la primera entrevista y me daba menos corte. Angel insistió que hablase con Josep Solà y así lo hice, aunque con mucha vergüenza pero valió la pena.
Josep Solà empezó ayudarme con el "graduïts ara pot" después con la escuela de adultos, etc.
Mientras tanto, en el grupo no me veía totalmente integrada, me costaba comunicarme y no me entendían. En temas de aseo también tenia problemas, debido a que me daba pudor que me llevara un educador al lavabo. Casi nadie lo entendía.
Josep Solà también me apoya en todos esos problemas y a partir de ahí le cojo mucha confianza. E Ahí donde se rompe mi primera intención de no tener preferencias entre los profesionales del centro.
Se acaba el curso, el grupo de 4º se marcha, entre ellos Sergio un viejo amigo de la infancia, que por una confusión del pasado cometimos el error de no hablarnos hasta las últimas semanas.
Ese mismo año, Carmen tiene un problema familiar y la intento apoyar en la medida de lo posible.
¡Vacaciones de verano!!!
Durante las cuales tenemos el triste fallecimiento de Manel, un golpe para todo el grupo.
Septiembre 2000, empieza nuestro segundo curso.
Empecemos el curso un poco alicaídos a causa de la perdida de Manel. Pero poco a poco nos fuimos uniendo y afianzando como grupo.
El año transcurrió con algún que otro conflicto, pero sin tantos como el curso anterior. Los trabajos en grupo y el esfuerzo de Angel y Carmen, llevaron a la cohesión de grupo.
Fue un año bonito como grupo.
También en 2000, entró Marta Rivero (mi mejor amiga). Acabo de unos meses tuvimos un mal entendido, pero sin más trascendencia. Porque aunque llevamos caminos distintos, para mi ha sido y será mi mejor amiga.
Ese año, por otro lado también cursé el graduado escolar en la escuela de adultos Can Batlló. El Pont me prestó un ordenador y un día a la semana imprimía los deberes con Josep Solà y alguna veces me daba refuerzo. Cuando él no podía, Ana Betlloch me ayudaba, (dos excelentes profesionales).
Este curso pasó sin más dilación.
Acabé el graduado escolar y en la escuela me ofrecieron dos caminos a escoger: Bachillerato artístico o bien, la prueba de acceso a grado superior. Elegí personalmente realizar la prueba de acceso a grado superior, sabiendo que tendría que dejar de ir al Pont, debido a que era un salto muy grande y un reto difícil. ¡Y así lo hice!
Al final de curso, les expliqué mi decisión a Angel y Carmen, puesto que sólo lo sabía Josep Solà. Angel me apoyó en mi decisión y Carmen..... bueno, no estaba muy convencida que fuese capaz de aprobar.
Ese año decidimos marcharnos Raúl y yo. Raúl a hacer grado medio y yo a realizar la prueba de acceso a grado superior.
Dani el siguiente curso tampoco pudo ir, debido a problema de transporte. con lo cual el grupo se quedó en 6 miembros.
¡Vacaciones de verano!!!
Me costó dos año aprobar el acceso a grado superior, en los cuales iba un día a la semana al Pont a hacer refuerzo con Josep Solà y mi compañera Rosa Antequera. Fueron dos años difíciles, de tensiones, donde sufrimos decaimientos y ganas de tirar la toalla. Donde tuve en todo momento el apoyo de mi familia y como no, el aguante y las palabras de ánimo de Josep Solà, (incluso en todo el examen). Admiro el trabajo desinteresado que realizar este profesional fuera de sus horas labores.
También tuvimos el apoyo de Ana Betlloch y Ana lópez. Esta última tuve la suerte de conocerla este postrero año, es una gran persona.
Creo que gracias a el área de recursos y la confianza que pusieron en mis posibilidades, he llegado hasta aquí.
Me espera un camino duro, donde intentaré afrontarlo con la vitalidad y el esfuerzo que me enseñaron a tener en Pont del Dragó.
Para finalizar nuestra etapa en Pont del Dragó, hicimos el viaje de fin de curso a Florencia. Una experiencia donde aprendí más cosas.
Aquí se acaba mi paso por Pont del Dragó y una etapa más de mi vida, donde tan sólo perduran los recuerdos.
Gracias a todos los profesionales y compañeros por hacerme vivir esta bonita experiencia y por todo lo me habéis enseñado, tanto a nivel educativo como personal.
Os llevaré siempre en el recuerdo.
Escuela de adultos Can Batlló
Mi primer contacto con la educación ordinaria. Allí hice el graduado escolar y la prueba de acceso al ciclo formativo a grado superior.(Relato en construcción)
Escuela Superior López Vicuña
De 2003 a 2005 cursé el ciclo formativo a grado superior en Integración Social.(Relato en construcción)
Mi experiencia universitaria
¿Qué es para mí la psicología?
Es una ciencia donde estudiamos y exploramos la mente frente la conducta del ser vivo, para buscar alternativas o soluciones a los problemas subyacentes.
¿Qué me aporta?
Aunque me encuentro en los inicios de esta disciplina, percibo una mayor reflexión ante la acción de ejecutar un acto que me facilita pensar antes de actuar.
¿Cómo decidí estudiar esta licenciatura?
He de reconocer que de pequeña tenía un cierto temor a los psicólogos y a las pruebas psicotécnicas que se realizaban en la escuela; un ejemplo de ello es que cuando me tocaba pasar dicho text me ponía a llorar y no quería ir a hacerlo. Por supuesto era bastante pequeña.
Pero al llegar al C. M. Pont del Dragó me cautivó la admirable labor que realizan los dos psicólogos del centro. Al mismo tiempo y al raíz de estar 11 años en un esplai, me fue interesando cada vez más el mundo de los colectivos sociales. ante ello decidí realizar el grado superior de Integración Social para seguidamente poder acceder a la carrera de Psicología.
¿Qué espero de ella?
Soy plenamente consciente que posiblemente no consiga ejercer en este ámbito debido a mis dificultades motrices, pero al menos deseo enriquecerme de nuevos conocimientos entorno a ese mundo insólito que rodea la conducta humana.
Experiencia en la Universidad de Barcelona
Mi primer año
Ya ha pasado casi tres años desde que empecé mi andadura por la facultad de psicología.
El primer año estuvo lleno de experiencias buenas y no tan buena.
Tal día como hoy fui a hacer la matricula sin creerme que había llegado, un año después aún me costaba creerlo pero gracias a ello he cumplido mi sueño de llegar a la universidad y conocer a unos compañeros y profesores excepcionales.
Mi segundo año
En el primer semestre del segundo año cogí las cinco asignaturas que tocaban. La verdad es que ese semestre hubo algunos malos entendidos entre compañeros pero yo gracias a Anaïs y a Carol pude acabar con éxito.
En el segundo semestre opte por coger las dos asignaturas que me quedaban de primero, tuve la suerte que también las cogió Vanesa y gracias a los profesores pude aprobar ya que pocos compañeros se ofrecían a ayudarme en cosas tan sencillas como prestarme apuntes o ponerse a mi lado en clases para pasar las hojas del libro.
El tercer año......
Del primer semestre del tercer año sólo explicaré la parte buena. También escogí dos asignaturas que me habían quedado de 2º, yo soy como una escoba voy arrastrando asignaturas de dos en dos.
La verdad es este año fue un poco duro para mi ya que Vanessa se marchó a la autónoma y mis compañeras de siempre pasaron a tercero. Por suerte en el trabajo en grupo de psicometría encontré a cuatro chicas excelentes, que me trataban como una más, sin discriminaciones ni privilegios cosa que es muy difícil de encontrar en esa facultad. También gracias al apoyo y a la ayuda de Celia, una de las compañeras, pude acabar ese semestre.
Cambio a la Universitat Oberta de Catalunya
Pero como en todos los cuentos siempre hay un lado oscuro, en mi caso los socavones se iban acumulando y poco a poco en mi mente se construyó una muralla donde sólo se podía ver inconvenientes y defectos, donde ya no se podía divisar el hermoso sueño hecho realidad hace tres años, el cual fue ascender a una carrera universitaria. En el montón de socavones encontrados aparece el hecho de la imposibilidad del coger las asignaturas que pertocan por el hecho de no poder estar tantas horas en la facultad debido a la prohibición que impide ser acompañada al servicio. Otro factor influyente en mi decisión de cambiar de Universidad fue el tener que depender de mis compañeros en casi todas las tareas universitarias como coger apuntes, acompañarme a la clase, cambiarme de aula etc.. Son pocos los compañeros solidarios y con empatía que quieran ayudar de forma voluntaria y sin crearse un vínculo de superioridad, además en esa facultad he experimentado la sensación del sujeto invisible ya que al pasar por una puerta no te la aguantan; otro ejemplo a señalar es cuando pasas por la rampa, viene la ola de estudiantes y se cruzan sin tener en cuenta que se pueden hacer daño con la silla de ruedas, etc..
Aparte de todo eso, como he dicho antes, mi desmotivación aumentaba progresivamente debido también al verme estancada en segundo y observar que todas mis compañeras se iban a tercero y yo a causa de la restricción de horario por necesidades fisiológicas no podía hacer el curso correspondiente. Todo ello me ha llevado a seguir mi carrera en la Universitat Obierta de Cataluña, con este cambio pretendo llevar a cabo el objetivo de acabar psicología e integrarme en un entorno virtual donde no tenga cabida las diferencias sociales ni físicas.
Así pues, llegó la hora de despedirme de la Facultad de psicologia de la UB y decir hola a mi nueva universidad que es la UOC.
Y… después de un semestre, si hacemos una valoración cuantitativa hacia al cambio de universidad, podemos decir que los resultados obtenidos indican o muestran de momento una mejora en mi expediente sin embargo, porque no decir también, que este aumento de calificación a venido promovido por un incremento de trabajo que requiere el doble de esfuerzo de lo que tenía que hacer en la UB. Tal vez no sabemos si en los próximos semestres, que quedan muchos, se mantendrá este resultado o irá disminuyendo.
Ahora bien, si lo analizamos a nivel cualitativo, el cambio a venido acompañado de una serie de experiencias, sentimientos y recuerdos que hacen reflexionar hacia la idea de que en todas partes donde vamos encontraremos una balanza equilibrada que sostiene algo positivo y negativo al mismo tiempo. En mí presente que es el caso de la UOC, la cual por un lado, me acerca al resultado de nota deseada y me facilita el estudio en un entorno adecuado a mis necesidades y sin recurrir a la dependencia; sin embargo, al mismo tiempo me priva de privilegios sociales fundamentales para cualquier estudiante que quiera disfrutar aparte de formarse. Estos privilegios o el dulce del ámbito universitario como puede ser el disfrutar de las clases magistrales donde aparece un feeback entre lo que transmite el profesor y lo recibes tú y, porque no también se echa de menos la relaciones sociales entre compañeros.
Estas relaciones sociales que generan algo bonito a la vida en la UOC se transforma en un intercambio de comentarios virtuales a través de un foro donde pocas veces en una carrera llegas a establecer amistad ya que en cada asignatura tienes compañeros diferentes y totalmente desconocidos en un paraíso de letras en donde el único referentes al que tienes de la gente es el nombre y el apellido. Ahora puedo decir que era una estudiante más integrada en la UOC aunque tan sólo con una sociabilidad tipográfica y fría que da lugar a relaciones puramente académicas pero que me ha ofrecido los recursos adecuado para realizar mi carrera.
Y así he conseguido lincenciarme y colegiarme.
Y así he conseguido lincenciarme y colegiarme.