Un día de lluvia

Cae la lluvia sin cesar, 
lejos me queda el cristal. 

Cristal que susurra la libertad del viento, 
donde afloran sueños a través del pensamiento. 

Esa brisa de aire incontrolable, 
en que la nostalgia confluye con lo esperable. 

Futuro arduo e incierto, 
reflejado en las lágrimas que acompañan al viento. 

Son gotas celestes y transparentes,
que contrastan con el gris del día que envuelve a la gente. 

Día sin rumbo, noche relajante, 
en que el sonido de lluvia es melodía emoliente. 

Paz y tranquilidad, un mañana vendrá, 
donde un nuevo sol saldrá que nuestros sueños concederá.

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