Un final se asoma tímidamente

Otro semestre ha finalizado. Parecía que sería eterno, pero la sintonía entre el estudio y los trabajos de evaluación continuada, ha hecho que pasara el tiempo velozmente, sin dilación.
Aunque la espera de las notas no ha sido tan corta, una semana se ha hecho eterna. Surgiendo dudas, temores y preocupaciones que, aunque no quieras, no dejan de bailar en tu mente.
Por fin la incertidumbre se despejó, el miércoles pasado salieron las notas de forma positiva, ya que estaba todo aprobado. Hecho que me produjo una gran sorpresa pero, al mismo tiempo, una paralización. Aún no me creo que tan sólo esté a tres asignaturas optativas de acabar la carrera.
Una carrera con temores, obstáculos y desilusiones, pero también, con el fruto de un camino que me ha hecho madurar y aprender a reflexionar. Factores apoyados y reforzados por un entorno reducido pero cálido y maravilloso, que me ha permitido llegar hasta este punto. Porque mi esfuerzo y constancia no hubieran sido posibles sin este apoyo, el cual agradeceré eternamente.
No sé que me deparará el futuro ni tampoco quiero saberlo, porque si una cosa he aprendido en esta andadura, es que tenemos que saborear el presente, el ahora o lo inmediato, porque ni el pasado ni el futuro los vivimos, sólo el instante es lo que cuenta.
Es por eso, que tan sólo me queda pensar y centrar la constancia en estas tres optativas y en las prácticas. En ellas espero no defraudar a las personas que han confiado en mí y que, además de darme esta oportunidad, me han ayudado a hacer realidad mi sueño académico. Es por ello, que quiero luchar hasta el final. Para recompensar, de manera simbólica, el esfuerzo de mi familia, de este grupo de profesionales y de un alma gemela que me sigue en mi aventura día a día, aunque sea a 60km.
Por todo ello, les quiero agradecer enormemente su apoyo y aguante dedicándoles esta canción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario