Un paso más

Por fin el tiempo de espera se terminó. El resultado ha salido a la luz de manera positiva y satisfactoria, superando los retos propuestos en estos seis meses.
Aunque ha sido un esfuerzo continuo, ha valido la pena cometer la locura de coger siete asignaturas a la vez, teniendo en cuenta la alta relevancia de los créditos, los cuales en total sumaban 42, distribuidos en 26 pruebas de evaluación continuaba.
Pero a parte del resultado cuantitativo, cabe destacar y cualitativo, aquel que enriquece y satisface el esfuerzo dedicado, la esencia productiva y satisfactoria de realizar una formación académica durante tantos años. Pero cabe destacar, que mis resultados han sido posibles gracias al apoyo y soporte de mi entorno, principalmente a mi alma gemela y el transmisor de mis palabras, que con su paciencia y su cariño me ha empujado a seguir con esta aventura donde por fin, a lo lejos, se divisa la meta. La cual espero llegar acompañada de su vitalidad como hasta ahora.
Pero también, tengo que agradecer la comprensión y el apoyo incondicional que me prestan mi abuela y mi tía, sin el no podría llevar a cabo la trayectoria formativa que hasta ahora he elegido. Su cariño y la energía que me envía mi estrella desde el cielo, hacen poder superarme día a día.
Finalmente, también debo dar las gracias a los "culpables" de que persista hacia mi meta, o por lo menos, que me siga enriqueciendo durante el camino. Gracias al servicio de recursos en podido realizar y sigo realizando mi sueño, ellos convierte lo negativo en positivo y hacen que la luz de mi sendero no se apague. Es admirable la labor que realizan con todos los usuarios, pero es más admirable que me aguanten durante tantos años. Por ello, les debo agradecer una y mil veces el soporte prestado.
Después de este análisis de agradecimientos, debo seguir pensando en positivo, ya que sólo me quedan nueve asignaturas y todo un futuro por delante. Pero como bien se sabe, el futuro está por llegar y hay que saborear el presente, así que el presente más próximo es pasar ocho días al lado de una persona maravillosa y viviendo nuevas experiencias en un intercambio internacional.
Mientras llega ese día, sigo aprendiendo de los instantes enriquecedores que me da la vida. Porque para ser feliz no hay que pensar en lo que deseas, sino gozar de lo que te rodea. Basta con una mirada, una palabra o una sonrisa para ser feliz, y esos componentes pueden provenir tanto de tu propia familia como de profesionales que te ofrecen valores y oportunidades inolvidables.
Por todo ello, carpe diem!

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