No debo estar triste,
Porque siento que no te fuiste,
Sino que sigues aquí,
Como siempre, junto a mí.
Sé que no te puedo ver,
Pero diariamente me haces saber
Que eres parte de mi ser
Y al lamento he de vencer.
Pues no debo ser egoísta
Y al frente alzar la vista,
Para seguir adelante,
Como tú me enseñaste.
Dado que me siento afortunada,
pues me dejaste un hada,
Que me cuida y me protege
Y a lo que tú le envías, obedece.
Porque noto que también estás dentro de ella,
Aunque aún no le salga tu paella,
Pero milagros has logrado
Y en la cocina muchísimo ha mejorado.
Y es que el yayo y tú, esa hada me habéis dejado,
Para que me siga sintiendo como a vuestro lado.
Así y todo, nadie os puede reemplazar,
Pero vivo con la esperanza de que nos volveremos a encontrar,
Y los 4 juntos volveremos a estar,
Esa vez, para toda la eternidad.
Pues yaya a ti no te puedo pedir más,
Siento que, desde ahí donde estás,
Me sigues mandando felicidad
A través de la tía-mami y su bondad.
Sé que te dije que no volvería a llorar,
Pero 21 meses hace que no te puedo abrazar,
Y encima el confinamiento…
Que no ayuda a superar el lamento.
Aunque vuelvo a reiterar
Que de nada me puedo quejar,
Dado que tengo salud
Y a mi hada y a vosotros que me mandáis luz.
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